¿Por qué las camaroneras deben proteger los esteros? Los esteros, esos cuerpos de agua salobre que se forman en las zonas costeras donde los ríos se encuentran con el mar, son mucho más que un paisaje pintoresco. En países como Ecuador, donde la industria camaronera es un pilar económico clave, los esteros desempeñan un papel fundamental en la sostenibilidad de las camaroneras, al tiempo que actúan como un puente entre la biodiversidad natural y la producción acuícola. Sin embargo, la degradación de estos ecosistemas, ya sea por contaminación, deforestación o mal manejo, pone en riesgo no solo la productividad de las camaroneras, sino también la salud de las comunidades y los ecosistemas que dependen de ellos. En este artículo, exploraremos la importancia de los esteros para las camaroneras, los desafíos que enfrentan y las estrategias para protegerlos, con un enfoque en el contexto ecuatoriano, líder mundial en la exportación de camarón.

La industria camaronera es un motor económico para Ecuador. En 2024, el país exportó más de 1.2 millones de toneladas de camarón, generando ingresos por $6,800 millones, según datos de la CNA. Esto representa cerca del 20% de las exportaciones no petroleras del país, consolidando a Ecuador como el mayor exportador de camarón del mundo, por delante de países como India y Vietnam. La provincia de Guayas, con sus extensos esteros y manglares, es el epicentro de esta industria, albergando más de 200,000 hectáreas de piscinas camaroneras.
Sin embargo, esta bonanza económica depende directamente de la salud de los esteros. Un estero contaminado o degradado no solo reduce la calidad del agua, sino que también aumenta la incidencia de enfermedades en los camarones, como la mancha blanca o la necrosis hipodérmica, que pueden devastar cosechas enteras. Por ejemplo, en 2019, un brote de mancha blanca en camaroneras de El Oro, atribuido a la contaminación de los esteros por desechos agrícolas, causó pérdidas estimadas en $50 millones. Este tipo de incidentes subraya la necesidad de proteger los esteros como un recurso estratégico para la sostenibilidad de la industria.
Desafíos que Enfrentan los Esteros en el Contexto de las Camaroneras
A pesar de su importancia, los esteros enfrentan múltiples amenazas que comprometen su capacidad de apoyar a las camaroneras y a los ecosistemas circundantes:
1. Deforestación de Manglares
Históricamente, la expansión de las camaroneras en Ecuador ha sido una de las principales causas de la deforestación de manglares, que son parte integral de los esteros. Entre 1980 y 2000, se estima que el país perdió el 40% de su cobertura de manglar debido a la conversión de estas áreas en piscinas camaroneras, según un informe de la Fundación Natura. Aunque en los últimos años se han implementado regulaciones más estrictas, como la Ley Forestal y de Conservación de Áreas Naturales (2004), que prohíbe la tala de manglares, la presión por expandir la producción sigue siendo un desafío. La pérdida de manglares no solo reduce la capacidad de los esteros para filtrar el agua, sino que también aumenta la vulnerabilidad de las camaroneras a desastres naturales.
2. Contaminación por Actividades Humanas
Los esteros están expuestos a la contaminación por diversas fuentes, incluyendo los desechos de las propias camaroneras, los vertidos agrícolas (como fertilizantes y pesticidas) y los residuos urbanos. Por ejemplo, en el Golfo de Guayaquil, el río Guayas, que alimenta muchos esteros, recibe descargas de aguas residuales sin tratar de la ciudad de Guayaquil, lo que afecta la calidad del agua que llega a las camaroneras. Un estudio de la Universidad de Guayaquil (2022) encontró que el 60% de los esteros analizados en la provincia de Guayas presentaban niveles elevados de nitrógeno y fósforo, lo que contribuye a la eutrofización y a la proliferación de algas tóxicas que pueden ser letales para los camarones.
3. Cambio Climático
El cambio climático está alterando las condiciones de los esteros, con impactos como el aumento del nivel del mar, la salinización de los suelos y la intensificación de fenómenos climáticos extremos. En 2023, las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño provocaron inundaciones masivas en Manabí, afectando a más de 10,000 hectáreas de camaroneras y causando pérdidas de $100 millones, según la CNA. Estos eventos no solo dañan la infraestructura, sino que también alteran la salinidad y la temperatura de los esteros, afectando las condiciones óptimas para el cultivo de camarones.
4. Falta de Conciencia y Regulación Efectiva
Aunque existen leyes para proteger los esteros y manglares, la implementación y el cumplimiento son a menudo deficientes. Muchas camaroneras operan sin un manejo adecuado de sus efluentes, vertiendo agua contaminada con restos de alimento, antibióticos y químicos directamente a los esteros. Además, la falta de educación ambiental entre los productores y las comunidades locales perpetúa prácticas insostenibles que degradan estos ecosistemas.